Reseña de álbum: Silhouettes – Aquilo

Hace casi un año, en un post les hablé por primera vez de un dúo de chicos ingleses que habían llamado mi atención a través de Spotify. Dos chicos con voces muy melodiosas y un ritmo electrónico atmosférico y mayormente melancólico. Su álbum debut acaba de salir el pasado 27 de enero, y ésta es mi reseña.

En su primer EP “Painting pictures of a war” y demás singles que lanzaron después, Aquilo era una banda que se mantenía en la misma línea de un tipo de electrónica alternativa, con ritmos tristes, donde el toque más pop que tenían era la voz del vocalista principal, Tom Higham. Ese ritmo estaba basado por mayoría en piano y sintetizadores.

Ahora, en “Silhouettes”, su álbum debut oficial, rompen con esa línea en un 50% de las canciones. Si bien conservan la esencia, es notable que hay un intento por hacer su música un poco más popular al agregar muchos más elementos de pop, no modificando los instrumentos que siempre han usado, sino simplemente cambiando la manera de usarlos. Lo bueno es que, debido a eso, el LP resulta en un sube y baja que nos da algo que no esperamos con cada track, y eso puede mantener al escucha interesado en lo que sigue, para así escuchar el disco en su totalidad antes de que se dé cuenta.

“Silhouette” es la canción que nos da la bienvenida al disco con un piano típico del dúo, donde la voz de Tom entra de inmediato, y así de inmediato te das cuenta de la mejora en ella, que si bien se podría confundir pues no es peculiar ni distinguible, es muy armoniosa. La acompaña también el violín, que le da un muy buen plus. Notas similares en el piano siguen con “Blindside”, la cual sorprende al minuto cuando llega el coro, pues Aquilo empieza a sonar más pop que nunca antes pero aún conservando la escencia de la banda.

La regresión llega con “Human”, un track ya lanzado previamente en 2015 en su primer EP “Painting pictures of a war”. “Never hurt again” sorprende y se introduce como una canción que no parece de Aquilo, con un ritmo mucho más pop compuesto en su mayoría por sintetizadores y un pegajoso coro. Podría pintar para ser la más exitosa del álbum, pero aún no es sencillo. Como mencionó Tom para Billboard (pueden checar el artículo para saber más sobre el proceso creativo), para éste álbum trataron de salir de su zona de comfort, y vaya que lo hacen notable desde el inicio. “Almost over” no es gran sorpresa, pues sigue la línea de las primeras dos canciones y una letra repetitiva.

“You won’t know where you stand” es muy pop alternativo al igual que “Never hurt again”, lo que nos da a entender lo que podemos esperar en el resto de los tracks, pero por su corta duración de 2:51 se siente incompleta y deja con ganas de más. En “I gave it all” se puede apreciar más el alcance vocal de Tom.

“All I ever wanted” es casi a capella y es muy pacífica, pero de nuevo se siente incompleta por poca duración. “Sorry” es hasta ahora la canción más larga y también más popular del LP, por sus líricas relatables y pegajosas, resultando como algo que suena a lo viejo del dúo. “Complication” es un poco ochentera y llama la atención desde el inicio por su base de bajo electroacústico, que se combina con un coro muy bailable, sintetizadores y teclados.

“Never seen you get so low” suena muy electro pop y tiene una atmósfera soñadora. “Low light”, la penúltima canción, da la sensación de que el álbum se va desvaneciendo poco a poco, pero todo se levanta con “Always done what you say”, un track bastante sensual que podría formar parte del soundtrack de una película romántica; pegajosa, rítmica, atractiva. “Waiting” cierra el álbum casi como empezó: mayoritariamente piano y la voz de Tom.

“Silhouettes” tardó cuatro años en ser elaborado, y cuenta con muchísima influencia del músico y productor SOHN, quien ha colaborado con Tom y Ben desde que empezaron, una influencia que sin duda se nota. Es un LP que muestra muchas facetas diferentes y que le puede gustar a muchos tipos de personas. El éxito para Aquilo puede venir desde cualquier lado, y sin duda demostraron que pueden ser interesantes.

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Dos chicos haciendo melodías tristes: Aquilo

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En mis sugerencias de Spotify un día me encontré con Aquilo, un dúo formado por dos chicos ingleses de nombres Ben y Tom cuya biografía en su cuenta de twitter dice: “two boys from up north making sad tunes”. Y es por eso que llamaron mi atención. Ya saben, yo siempre en la caza por música triste.

Aquilo hacen pop electrónico. Al analizarlos, hubieron dos coincidencias chistosas: las primeras dos palabras que se me vinieron a la mente fueron: electrónica triste, y cuando los gogleé, era exactamente como estaban definidos en algunos lugares, jajaja. Y segundo, que aunque no me gusta comparar a un artista y decir que “suena como x banda”, cuando los escuché no pude evitar que el músico Sohn viniera a mi mente, y después cuando leí la biografía de Aquilo en Spotify, descubrí que algunos de sus tracks de hecho cuentan con la colaboración de Sohn en producción.

Ben y Tom me gustan por hacer electrónica triste que no es aburrida como en muchas ocasiones pasa, y porque sus voces son frescas y juveniles. En sus canciones usan muchas armonías que no puedo definirlas más que como bonitas. Y el piano es un plus que agrega mucho sentimiento. “Human” es mi favorita:

Hasta ahora, este dúo tiene dos EP’s: “Aquilo” (2014) que a mi parecer es un poco básico y redundante, y “Painting pictures of a war” (2015) que es mucho mejor que el primero, y es de donde se desprende su canción más popular titulada “Losing you”. Lo único malo de ellos es que música como la que hacen ya hay mucha, pero confío en que conforme su carrera avance, sigan mejorando. Pero definitivamente merecen ser más escuchados.